Pene enterrado, una condición común aunque a menudo no diagnosticada
MADRID, 20 Ago. (EUROPA PRESS) – El urólogo especializado en cirugía de pene François Peinado explica que la condición del pene enterrado es «tan frecuente como poco diagnosticada», afectando sobre todo a hombres con sobrepeso u obesidad.
Impacto en la calidad de vida
«El pene enterrado es una condición tan frecuente como poco diagnosticada, que impacta gravemente en la calidad de vida de muchos hombres», ha explicado Peinado. Esta afección puede ser causa de disfunción eréctil, alteraciones urinarias y rechazo corporal, tal y como se ha expuesto en un estudio recientemente publicado en la revista The Journal of Urology.
Características de la afección
La investigación ha estudiado a un centenar de hombres con esta afección, que se produce cuando un pene de tamaño normal queda oculto bajo la piel o la grasa del pubis. A pesar de que su estructura interna se mantiene íntegra, esto causa una «imagen genital muy alterada», y puede generar problemas para orinar o mantener relaciones sexuales, provocando dolor e incluso la imposibilidad de tener una erección visible.
Síntomas y complicaciones asociadas
El estudio, llevado a cabo por el centro San Diego Family Dermatology en Estados Unidos, ha comprobado que existen varios síntomas relacionados con esta patología. Entre ellos se incluyen:
- Infecciones bacterianas y fúngicas
- Fimosis
- Problemas psicológicos
- Disfunción sexual
- Problemas de micción y posmicción
- Trastornos como el liquen escleroso o estenosis uretrales
Además, se ha asociado al desarrollo de carcinoma escamocelular de pene.
Aislamiento y tratamiento
«Son pacientes que suelen aislarse, evitar las relaciones íntimas y acudir tarde a consulta por vergüenza», ha añadido el doctor Peinado. Subraya que visibilizar el pene enterrado y explicar los tratamientos existentes es una forma de mejorar la salud física y emocional de estos pacientes.
La cirugía consiste en liberar el pene oculto mediante la eliminación del exceso de tejido adiposo o cutáneo y, en algunos casos, reforzar la base del pene para que no vuelva a retraerse. «Es una cirugía que mejora de forma muy notable la funcionalidad sexual, la imagen corporal y la autoestima de los pacientes», ha concluido el especialista.
