Un fármaco ya conocido podría detener el glioblastoma, según investigaciones científicas

MADRID, 23 de enero (EUROPA PRESS) – Un equipo de científicos de la Universidad McMaster, ubicada en Canadá, ha descubierto una nueva forma de retardar el crecimiento del glioblastoma, que es la forma más agresiva y actualmente incurable de cáncer cerebral. Además, han identificado un medicamento existente que podría utilizarse para tratar esta enfermedad.
La investigación fue publicada en la revista ‘Neuron’ y liderada por científicos de la Universidad McMaster y el Hospital para Niños Enfermos (SickKids) de Canadá. El estudio demuestra que ciertas células cerebrales, que anteriormente se creía que solo apoyaban la función nerviosa saludable, en realidad contribuyen al crecimiento y propagación del glioblastoma.
Los investigadores descubrieron que estas células envían señales que fortalecen el tumor. Al bloquear esta comunicación dañina en modelos de laboratorio, el cáncer ralentizó significativamente su crecimiento. Este avance es especialmente prometedor, ya que sugiere que un medicamento existente contra el VIH podría ser reutilizado, ofreciendo una nueva opción de tratamiento para los pacientes que actualmente presentan pocos síntomas. Es importante recordar que el pronóstico para el glioblastoma es reservado, y la supervivencia suele medirse en meses.
El tumor no crece solo: descubre su “ecosistema”
Sheila Singh, coautora principal del estudio y profesora de cirugía en la Universidad McMaster, afirma: «El glioblastoma no es solo una masa de células cancerosas, es un ecosistema». Al descifrar cómo se comunican estas células, han descubierto una vulnerabilidad que podría abordarse con un fármaco ya comercializado.
Se sabe que el glioblastoma crece formando una red de células que se comunican y se apoyan mutuamente, y la interrupción de estas conexiones puede ralentizar el desarrollo del cáncer. Este estudio profundizó en qué neuronas están implicadas. Los investigadores hallaron que un tipo de célula llamada oligodendrocito, habitualmente responsable de proteger las fibras nerviosas, puede intercambiar funciones y, en efecto, favorecer el crecimiento tumoral.
Estas células auxiliares se comunican con las células cancerosas mediante un sistema de señalización específico, creando un entorno que permite que el tumor prospere. Cuando los investigadores bloquearon esta comunicación en modelos de laboratorio, el cáncer se ralentizó significativamente, lo que demuestra que esta interacción es crucial para la supervivencia del glioblastoma.
¿Qué hace prometedor a este hallazgo?
Lo que hace que este hallazgo sea particularmente esperanzador es que el sistema de señalización involucra un receptor llamado CCR5, al que ya se dirige un medicamento contra el VIH llamado Maraviroc. Esto significa que un medicamento ya aprobado y ampliamente utilizado podría potencialmente reutilizarse para tratar el glioblastoma, lo que ofrece la esperanza de un avance más rápido hacia nuevas terapias.
El ecosistema celular del glioblastoma es mucho más dinámico de lo que se pensaba. Al descubrir un aspecto importante de la biología del cáncer, también identificaron una posible diana terapéutica que podría abordarse con un fármaco existente. Este hallazgo abre una vía prometedora para explorar si el bloqueo de esta vía puede acelerar el avance hacia nuevas opciones de tratamiento para los pacientes, agrega Jason Moffat, coautor principal del estudio, científico sénior y director del programa de Genética y Biología Genómica de SickKids.
Este avance se basa en un estudio previo realizado por Singh y Moffat en 2024, que fue publicado en ‘Nature Medicine’ y descubrió que una ruta de migración utilizada por las células durante el desarrollo cerebral puede ser manipulada para la invasión de células cancerosas. Estos descubrimientos marcan el inicio de una nueva era en la investigación del glioblastoma, centrada en desmantelar las complejas redes de comunicación del tumor.
