Tres policías fallecen en Italia tras una explosión durante un desalojo de un inmueble
Publicado 14/10/2025 – 14:00 CEST
Tres carabineros italianos murieron y 15 personas resultaron heridas en una explosión ocurrida en una casa de Castel D’Azzano, en la provincia de Verona (Italia), el martes por la mañana.
Desalojo forzoso y la tragedia
Los agentes se encontraban ejecutando un desalojo forzoso en la vivienda, en cuyo interior había tres personas. Con la deflagración, la casa de campo de dos plantas se derrumbó, arrastrando a soldados y oficiales.
Víctimas y circunstancias del incidente
Las víctimas mortales son el teniente Marco Piffari, el carabinero Davide Bernardello y el brigadier Valerio Daprà. Los heridos incluyen a otros 11 carabineros y cuatro policías. Al parecer, la explosión se desencadenó al abrir la puerta principal. El fiscal jefe de Verona, Raffaele Tito, explicó tras una inspección que se encontraron seis bombonas de gas en el edificio. La habitación estaba saturada y, al abrirla, la Policía «oyó el sonido de un silbato», informó Tito.
Detención de los okupas
Los tres okupas, dos hombres y una mujer, fueron rescatados y posteriormente detenidos por las autoridades. Se trata de Dino y Maria Luisa Ramponi, de 63 y 59 años, respectivamente, que resultaron heridos en la explosión, y de su hermano Franco Ramponi, de 65 años, quien se había alejado tras el incidente y fue localizado por los agentes en el campo.
Reacciones políticas
La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, ha publicado un mensaje en redes sociales lamentando la muerte de los tres agentes.
Un patrón preocupante
No era la primera vez que los ocupantes del chalé saturaban de gas las habitaciones para evitar un desalojo. Ya lo habían intentado en octubre de 2024, pero en aquella ocasión se aplazó el desalojo y se ventilaron las habitaciones, evitando así accidentes.
Declaraciones del Ministro del Interior
«Al entrar en el piso, los testigos dicen que olieron a gas y unos instantes después se produjo una explosión«, declaró el ministro del Interior, Matteo Piantedosi. «Estamos ante una auténtica tragedia».
