señales de deshidratación que podrías estar pasando por alto

señales de deshidratación que podrías estar pasando por alto

Prevención de la Deshidratación en Verano

MADRID, 20 Ago. (EDIZIONES) – Aunque no siempre sintamos sed, el verano multiplica el riesgo de deshidratación, incluso sin darnos cuenta. Aquí te informamos sobre sus síntomas más peligrosos y cómo evitarla. ¡Especial atención a niños, mayores, y deportistas en los días de más calor!

Para resolver todas las dudas, en Salud Infosalus entrevistamos a la doctora Ana Tapias Martínez, médico del Servicio de Salud Laboral del Hospital Gregorio Marañón, quien explica que es más fácil deshidratarnos en verano porque con el incremento de la temperatura ambiental aumentan las pérdidas de agua a través del sudor y de la respiración.

“Aún así, solemos mantener la misma ingesta de agua que hacemos cuando no hace tanto calor y, por ello, las pérdidas son mayores que los aportes de líquidos. Además, si no reponemos líquidos adecuadamente o no sentimos mucha sed, podemos deshidratarnos sin notarlo”, remarca esta experta.

SEÑALES DE ALERTA DE DESHIDRATACIÓN

La doctora Tapias resalta que entre los principales síntomas de deshidratación se encontrarían primeramente una sed intensa, boca seca, así como el dolor de cabeza. Más adelante, se pueden sentir fatiga, mareo, visión borrosa, orina oscura o escasa, calambres musculares y, en casos graves, confusión o desmayo.

“Los niños y las personas mayores, por no tener un mecanismo fisiológico de la sed que les ‘llame’ a beber agua, son los colectivos más vulnerables. También los pacientes con enfermedades crónicas como la diabetes o problemas renales. Otro grupo a veces más olvidado son los deportistas y los trabajadores al aire libre”, enfatiza la especialista del Hospital General Universitario Gregorio Marañón de Madrid.

¿DEBEMOS BEBER MÁS EN VERANO?

Es por esto que esta experta subraya que, si en condiciones normales se recomiendan unos 2-2,5 litros diarios, en verano o con actividad física intensa puede ser necesario beber más: «La necesidad varía según la edad, el peso, la actividad, y el clima».

En este contexto, recuerda que «la sed es un signo tardío, pero muy útil en adultos sin enfermedades»; sin embargo, afirma que, de manera general, es mejor beber de forma regular a lo largo del día, incluso sin tener sed, especialmente en ambientes calurosos, e incentivar a esos grupos de riesgo (niños y ancianos) a que beban de forma continua.

La doctora Ana Tapias Martínez también destaca que la hidratación se consigue a través de frutas, verduras y otras bebidas.

“Además, las bebidas alcohólicas, como la cerveza o el vino, y en menor medida las que contienen cafeína (como el café o algunos refrescos), tienen un efecto diurético. Esto significa que pueden aumentar la producción de orina y contribuir a la deshidratación si no se compensan con suficiente agua”, advierte esta doctora.

Finalmente, señala que hay que tener cuidado al pasar rápidamente de ambientes muy calurosos (exteriores) a fríos (interiores con aire acondicionado fuerte) en los días más calurosos, ya que se puede alterar la percepción de sed o provocar molestias que enmascaren una deshidratación.

FUENTE

María Izquierdo

María Izquierdo

María Izquierdo, profesional junior en comunicación digital, crea y gestiona contenido para redes y medios online. Con formación en comunicación audiovisual y un máster en contenidos digitales, destaca en copywriting, narrativa visual y edición básica. Le interesa el storytelling y la conexión con audiencias jóvenes.

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