IRENA enfrenta su mayor desafío tras la salida de Estados Unidos del acuerdo sobre energías

IRENA y el impacto de la administración Trump en las energías renovables

La posible decisión de la administración de Trump de retirar el 22% del presupuesto del Organismo Internacional de Energías Renovables (IRENA), con sede en Abu Dabi, podría complicar la situación financiera de dicha organización en un año ya previsto como difícil para la República Dominicana, que ostenta la presidencia del organismo.

La viceministra de Innovación y Transición Energética de la República Dominicana, Betty Soto, comentó que existen «planes de contingencia ante la salida de cualquier Estado miembro». Además, mencionó que se están identificando mecanismos para compensar el porcentaje de impacto económico que esta salida podría causar en el presupuesto.

Durante un encuentro con periodistas, Francesco La Camera, director general de IRENA, aclaró que la decisión requiere ser formalizada en Alemania, lo que significaría que, tras ello, Estados Unidos ya no tendría la obligación de abonar la cuota, siendo China el otro gran financiador del organismo.

IRENA: la pérdida del mayor financiador tras la administración Trump

Desde la Al Dhafra Solar PV2, la mayor planta fotovoltaica del mundo, ubicada al sur de Abu Dabi, Abdulaziz Alobaidli, director de operaciones de la empresa renovable Masdar, defendió la justicia energética. “Mientras algunas políticas y mercados están retrocediendo, vemos otros avanzando”, afirmó, evitando referirse directamente a Trump, de quien prefirió no comentar, pues «cada país tiene su propia política y decisiones».

Cuando se le preguntó si Masdar podría cubrir parte del porcentaje que Estados Unidos dejará de pagar a IRENA, Alobaidli aclaró que «no son un país, sino una empresa», aunque expresó su satisfacción por «ayudar a todos los que comparten los mismos valores».

“Creemos en la justicia energética, por lo que estamos hablando con todos los socios potenciales interesados en energías renovables” concluyó.

Desde su regreso al poder en enero, Trump ha frenado las políticas de energías renovables en su país, retirándose de 66 entidades que promueven las energías limpias, argumentando que estas van en contra de los intereses estadounidenses.

En contraste, el pasado año, el 92% de la nueva capacidad eléctrica instalada en el mundo fue renovable.

IRENA y la defensa de la justicia energética internacional

La segunda y última jornada de IRENA, en el primer evento energético de 2026 enmarcado en la Semana de la Sostenibilidad de Abu Dabi (ADSW), tuvo como foco no solo la energía renovable, sino también la inteligencia artificial (IA).

La directora general adjunta de IRENA, Gauri Singh, mencionó que «alentadoramente», los operadores de centros de datos están recurriendo a «cada vez más a la energía renovable». Sin embargo, advirtió que suministrar energía renovable y electricidad limpia las 24 horas requiere redes modernizadas, carteras diversificadas, almacenamiento y un diseño de mercado flexible, donde la coherencia de las políticas resulta fundamental.

Reivindicó una dualidad: “la IA que impulsa la transición energética y la transición energética que posibilita la IA”, subrayando que “ninguna puede tener éxito sin la otra”.

Singh agregó que esta situación es solo «una cara de la ecuación», destacando que, a medida que se entra en una «nueva era digital de los sistemas energéticos», la cooperación internacional será «indispensable».

La expansión de los centros de IA y la computación impulsada por IA está provocando «un aumento estructural de la demanda de electricidad», comparable a la de ciudades medianas, lo que plantea riesgos sin coordinación adecuada.

Actualmente, más de mil millones de personas utilizan herramientas de inteligencia artificial generativa, y cada interacción consume aproximadamente 0,34 vatios/hora, lo que equivale a 310 gigavatios/hora al año, cifra comparable al consumo anual de electricidad de más de 3 millones de personas en un país africano de bajos ingresos.

IRENA y el reto energético de la inteligencia artificial

Joan Groizard, secretario de Estado de Energía de España y actual vicepresidente europeo en IRENA, se mostró cauteloso al señalar que «no todo tiene que utilizar IA» y que se está buscando el mejor modo de encontrar un terreno común.

Las conversaciones en IRENA enfatizaron el vínculo entre inteligencia artificial y transiciones energéticas, ya que los centros de datos están en búsqueda de cada vez más energías renovables, demandando redes modernas y una sólida cooperación internacional.

El uso creciente de inteligencia artificial incrementa la demanda de electricidad, generando vulnerabilidades si no hay coordinación. Esto ha llevado a las autoridades españolas a instar a una «moderación y equilibrio pragmático», mientras se consolidan enfoques a nivel global.

FUENTE

María Izquierdo

María Izquierdo

María Izquierdo, profesional junior en comunicación digital, crea y gestiona contenido para redes y medios online. Con formación en comunicación audiovisual y un máster en contenidos digitales, destaca en copywriting, narrativa visual y edición básica. Le interesa el storytelling y la conexión con audiencias jóvenes.

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