García Montero recuerda a Machado en la búsqueda de una poesía que conecte con la realidad social
El director del Instituto Cervantes, Luis García Montero, ha reivindicado la figura de Antonio Machado «como poeta en el paso de una poesía modernista a una comprometida con el lenguaje cívico de la realidad». Así lo indicó en una entrevista en Baeza (Jaén), donde participa como ponente en el curso ‘Poesía y traducción’, que forma parte de los Cursos de Verano que la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) celebra en su sede Antonio Machado.
Coincidiendo con el 150 aniversario del nacimiento del autor que da nombre a esta sede, García Montero recordó la siguiente cita del poeta: «la verdadera libertad no está en poder decir lo que pensamos, está en poder pensar lo que decimos». Esta reflexión se produce en el marco de un curso dirigido por el doctor en Literatura Española por la Universidad de Granada Juan Carlos Abril, que se dedica a la traducción;
Sin embargo, por la efeméride, García Montero quiso homenajear a Machado en Baeza, donde fue profesor entre los años 1912 y 1919. «Quería recordar a Machado, lo que significó como poeta en el paso de una poesía modernista a una comprometida con el lenguaje cívico de la realidad», declaró el director del Instituto Cervantes.
Referente de la cultura democrática
García Montero subrayó que Antonio Machado fue «un referente de la cultura democrática», al igual que autores como Rafael Alberti, Blas de Otero y Ángel González, a quienes llamó «sus maestros». «Yo heredé esa tradición de un poeta que utilizaba el lenguaje cívico y que, a la vez, entendía la poesía como un conocimiento de la intimidad y de los valores que nos fundan como personas», puntualizó.
El director narró cómo empezó a leer, colándose en una «habitacion cerrada» que sus padres llamaban el salón de las visitas. «Los niños lo rompían todo, yo era el mayor de seis hermanos y tenían una habitación cerrada por si llegaba mi abuela o algún amigo que no se encontraran las butacas rotas y pintarrajeadas», comentó. En ese espacio había una biblioteca que le permitió descubrir la poesía de Federico García Lorca, que «le impresionó». «Uno empieza como lector y eso me hizo convertirme en poeta y en profesor de Literatura para dedicar y ganarme mi vida con aquello que me gusta», agradeció.
Función del Instituto Cervantes
García Montero llegó al cargo de director del Instituto Cervantes, fundado en 1991. A este respecto, detalló que aunque ya habían redes internacionales de organizaciones culturales como la Alianza Francesa, hubo que esperar a que estuviera asentada la democracia española para que se pudiera crear el instituto.
El director destacó que esta institución tiene como objetivos principales defender la cultura española y la cultura en español. «Hay que decir la cultura en español porque los españoles somos el nueve por ciento de una lengua, la segunda en el mundo con más hablantes nativos, con más de 600 millones de hablantes», remarcó.
Así, el Instituto Cervantes trata de generar una comunidad entre todos los hablantes de español, «una lengua de herencia», y «llevar la cultura en español por el mundo». García Montero enfatizó que «se enseña un idioma que no solo se habla en España» y, por ejemplo, «en Europa hay el mismo número de hablantes de español fuera que dentro de la península».
Desafíos actuales
El director también habló sobre algunos de los desafíos que enfrenta, mencionando la gestión diaria y los presupuestos. Tras señalar la inversión en cultura de otros estados como Alemania o Francia, García Montero consideró que en España los presupuestos en cultura «siguen siendo muy, muy, muy modestos».
«Nos queda mucho por hacer. Esa es mi gestión diaria: que haya presupuesto, que los trabajadores estén bien pagados y que haya sedes dignas en el mundo», manifestó.
Otro de los retos actuales es conseguir que el español se convierta en lengua de ciencia y tecnología, para que «no sea solo presencia cultural, sino presencia tecnológica y científica que conlleva una dimensión económica muy importante». En este ámbito, valoró que instituciones latinoamericanas como la UNAM (Universidad Nacional Autónoma de México), la UVA (Argentina), el Instituto Caro y Cuervo (Colombia) y la Universidad Inca Garcilaso en Perú «intentan crear lazos», apostando por una política que impulsen la investigación en español en ciencia y tecnología.
Finalmente, García Montero reivindicó el valor de la poesía para la sociedad: «La poesía no da dinero, pero, para mí, dedicarme a la poesía ha sido comprender que mientras exista un ser humano, va a existir la poesía,» concluyó.
