Francia y varios países se oponen al contenido del tratado global sobre plásticos
Tras el rechazo del proyecto del texto por parte de varios países participantes, entre ellos Francia, los 184 Estados reunidos en el edificio de la ONU de Ginebra desde el 5 de agosto tienen hasta la medianoche de este jueves para acordar un nuevo plan destinado a reducir la contaminación plástica.
Los debates celebrados el miércoles en la sesión plenaria acabaron en una propuesta que, para Francia y la mayoría de los países, resultaba completamente inaceptable, por lo que votó en su contra y a favor de que continuaran las negociaciones para conseguir un plan mejor. Hoy es el último día para lograrlo.
Francia: Rechaza el texto contrario a las evidencias científicas
Francia se posicionó hoy en contra, como la gran mayoría de países, del nuevo texto presentado en las últimas horas de las negociaciones de un tratado internacional para frenar la contaminación de plásticos, al considerarlo «inaceptable».
La ministra de Transición Ecológica de Francia, Agnès Pannier-Runacher, afirmó que el texto presentado por el presidente del órgano negociador, el embajador ecuatoriano Luis Vayas, no respeta el mandato recibido para estas negociaciones y no responde a las expectativas expresadas por una gran mayoría de países.
Al mismo tiempo, opinó que la propuesta va en contra de la evidencia científica e incluso en contra del deseo de la industria, que utiliza ampliamente el plástico y que desea visibilidad para decidir sobre sus futuras inversiones.
La ministra expresó su convicción de que la industria actuará según las reglas, siempre que estas sean claras y no se le exija cambiar su modo de producción de un día para otro. Pannier-Runacher no dudó en llamar «plaga» a la contaminación de plásticos, de los cuales se producen entre 430 y 460 millones de toneladas al año.
El embajador Vayas anunció, tras el masivo rechazo a su nuevo texto, que en las próximas horas redactará uno nuevo y lo presentará mañana, el último día previsto de las negociaciones en Ginebra. En este proceso participan activamente 184 gobiernos y ha provocado una importante movilización de las organizaciones de la sociedad civil que trabajan en el terreno del medioambiente y la salud.
Para la representante del país galo, los plásticos son una plaga y es necesario tomar medidas eficaces para combatirlos, sin que ello resulte perjudicial para las economías ni que exijan cambios bruscos y radicales de un día para otro, según lo que hizo saber la representante francesa al embajador Vayas.
