El pastoreo sostenible en Europa vuelve a cobrar fuerza con un proyecto crucial para frenar el
El pastoreo sostenible en Europa se enfrenta a una crisis silenciosa marcada por el cambio climático, la despoblación rural y la pérdida de conocimiento tradicional. Con el fin de revertir esta tendencia, un nuevo proyecto europeo busca combinar formación innovadora, ciencia aplicada y apoyo directo al sector.
Europa reactiva el pastoreo con formación, ciencia y tradición
El pastoreo sostenible en Europa busca un nuevo futuro. Modernizar la formación en pastoreo, fortalecer la sostenibilidad ambiental de los pastos y pastizales, preservar el conocimiento tradicional y mejorar el atractivo del pastoreo como opción profesional son los objetivos del nuevo proyecto europeo EU4SUPA, en el que participa Cesefor.
La Fundación del Centro de Servicio y Promoción Forestal y de su industria en Castilla y León (Cesefor), con sede en Soria, es parte de esta colaboración transnacional que reunirá a un consorcio diverso de entidades de España, Italia, Austria, Bulgaria y Rumanía. Financiado por el programa Erasmus+ y cofinanciado por la Unión Europea, el proyecto responde a los retos ambientales, socioeconómicos y culturales a los que se enfrentan actualmente las comunidades pastoriles en Europa.
El pastoreo desempeña un papel esencial en la conservación de la biodiversidad, la prevención de la degradación del suelo, la reducción del riesgo de incendios forestales y el mantenimiento de las economías rurales.
Sin embargo, el sector se encuentra cada vez más amenazado por el cambio climático, la despoblación rural y la progresiva pérdida del conocimiento ecológico tradicional. Este proyecto, con una duración de 30 meses, pretende revitalizar el pastoreo a través de una educación y formación profesional innovadora. Con el objetivo claro de profesionalizar el sector del pastoreo y reforzar su resiliencia ambiental, desde Cesefor han asegurado que esta iniciativa propone “el diseño de un programa formativo integral que combine el conocimiento científico con las prácticas tradicionales”.
Jóvenes, biodiversidad y campo: las claves del nuevo modelo
Una de las acciones incluidas en este proyecto es el establecimiento de una red europea de pastoreo sostenible que conecte a formadores, pastores, investigadores y administraciones para desarrollar un modelo colaborativo de conocimiento a través de Laboratorios de Pastos y Pastizales en seis regiones europeas.
“Lo que se pretende es revitalizar esta profesión, casi extinta, para que no se pierda y generar un impulso que perdure”, han asegurado desde Cesefor, destacando que para lograrlo, es clave “acercar la profesión a los jóvenes para que el relevo generacional deje de ser un problema”.
Infraestructuras y relevo generacional, el gran reto pendiente
Estas son algunas de las necesidades que demandan los profesionales del pastoreo, como Amanda, pastora en la zona de Magaña (Soria) desde hace más de 20 años, quien lamenta la situación en la que se encuentra el pastoreo, asegurando que “la falta de infraestructuras, viviendas y las trabas administrativas no ayudan”.
En su opinión, el relevo generacional es actualmente el mayor problema en una profesión que describe como “más pasional que racional”. Amanda y su marido decidieron cambiar su vida hace 20 años, trasladándose de Zaragoza a Magaña para dedicarse al pastoreo sostenible. Hoy, son representantes de la Ganadería Da, de titularidad compartida, y cuentan con un rebaño de más de 1.000 ovejas.
“Comenzar en este sector desde cero no es nada fácil, se sufre mucho”, asegura, añadiendo que el declive del sector se debe a la falta de condiciones óptimas para su desarrollo.
“Faltan infraestructuras, no hay viviendas en el medio rural y las trabas administrativas son inviables”, ha lamentado.
Apuesta por lo moderno e innovador
En relación al proyecto de Cesefor, Amanda ha mostrado su apoyo a cualquier iniciativa que suponga mejoras para el sector, haciéndolo más atractivo y accesible para los jóvenes. Ella cree que la educación y profesionalidad del sector son clave y están interesados en participar en el proyecto, sobre todo en los cursos y la formación ofrecidos.
“El pastoreo es un modo de vida y es muy duro”, confiesa Amanda, reiterando la necesidad de que estas iniciativas no se queden en pruebas, sino que se implementen efectivamente.
“Estos estudios son importantes para identificar las deficiencias del sector, investigar los pastos y avanzar en la digitalización. Sin embargo, no pueden quedar solo en eso, es esencial que se lleven a la práctica”. Amanda sostiene que solo de esta forma “el pastoreo podrá sobrevivir”.
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