¿El frío causa resfriados? Mitos y realidades sobre por qué nos enfermamos más en invierno
Ni el pelo mojado ni los pies helados: El frío no causa catarros pero sí abre la puerta a los virus
MADRID, 24 Ene. (EDIZIONES) – Con la llegada del invierno, los catarros, la gripe y otras infecciones respiratorias se multiplican casi como un ritual anual. En pleno temporal invernal surge la duda eterna: ¿es realmente el frío el culpable de que enfermemos más, o sólo un aliado silencioso de los virus? La evidencia científica apunta a que las bajas temperaturas no provocan infecciones por sí mismas, pero sí alteran las defensas de las vías respiratorias, facilitan la entrada de patógenos y, junto a la vida en espacios cerrados mal ventilados, crean el escenario perfecto para el contagio.
En una entrevista con Salud Infosalus, el doctor Antonio Ramos, especialista en Medicina Interna y miembro del Grupo de Trabajo de Enfermedades Infecciosas de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI), explica qué ocurre en nuestro organismo cuando bajan los termómetros, qué mitos conviene desterrar, y cómo protegernos mejor durante los meses fríos del año.
Precisamente, dentro de la creencia popular existen varios mitos muy arraigados a este respecto, y que la evidencia científica no respalda. El doctor Ramos desglosa: “Salir con el pelo mojado o los pies descalzos no causa directamente resfriados; necesitas estar expuesto al virus. Los antibióticos no sirven para tratar catarros o gripes, que son infecciones virales”.
Además, el doctor Ramos recuerda que “la vitamina C en dosis elevadas no previene los resfriados en la población general”, ni tampoco perdemos la mayor parte del calor corporal por la cabeza; “ésta es una proporción similar a la de cualquier otra parte del cuerpo expuesta”.
¿EL FRÍO NO NOS RESFRÍA?
A su vez, señala que el refrán ‘abrígate o te vas a resfriar’ sólo tiene sentido si consideramos que el frío intenso debilita las defensas locales, pero el factor determinante es siempre la exposición al patógeno, no simplemente pasar frío.
De hecho, este especialista de SEMI subraya que el frío provoca vasoconstricción en la mucosa respiratoria, lo que reduce la eficacia del aclaramiento mucociliar (o limpieza) y atenúa, en parte, la respuesta inmune local (a nivel del árbol respiratorio), “permitiendo así que los virus accedan y se repliquen con mayor facilidad en las vías aéreas superiores gracias al frío”, precisa.
Es más, mantiene que “en sí mismo, el frío no causa infecciones respiratorias, pues estas dependen de virus o bacterias”. No obstante, el doctor Ramos recuerda que el frío actúa como cofactor al debilitar las defensas de la mucosa nasal y traqueal, altera el funcionamiento ciliar (especie de pelillos a nivel celular) y disminuye la liberación de vesículas extracelulares con propiedades antivirales; “lo que favorece la colonización y multiplicación de patógenos”. “Además, el aire frío y seco tiende a deshidratar la mucosa, incrementando su vulnerabilidad”, añade.
¿EL FRÍO PUEDE AGRAVAR LOS SÍNTOMAS DE UN CATARRO?
Asimismo, se le pidió a este especialista que aclarara si realmente el frío puede agravar o prolongar una infección respiratoria, y explica: “En presencia de una infección activa, el frío puede intensificar los síntomas o prolongar su curso. La exposición a bajas temperaturas agrava la congestión, induce el broncoespasmo (cierre de los bronquios) e irrita las vías respiratorias, lo que complica la recuperación, especialmente en pacientes con procesos infecciosos en curso”.
LO QUE REALMENTE HACE QUE HAYA MÁS INFECCIONES EN INVIERNO
Destaca el miembro del Grupo de Trabajo de Enfermedades Infecciosas de la SEMI que, probablemente, el factor más importante del aumento de las infecciones respiratorias en invierno sea el que pasemos más tiempo en espacios cerrados, creando así el escenario perfecto para la proliferación de las infecciones respiratorias.
“Este es probablemente el factor más importante en el aumento de infecciones respiratorias durante el invierno. En espacios cerrados con calefacción y mala ventilación se dan tres condiciones que favorecen la transmisión: mayor concentración de personas en espacios reducidos, acumulación de fragmentos de secreciones con virus en el aire (especialmente si no se ventila adecuadamente) y baja humedad relativa del aire interior (la calefacción reseca el ambiente); lo que facilita que las partículas virales permanezcan suspendidas más tiempo”, remarca.
Aquí subraya que los virus respiratorios se transmiten principalmente por el aire en espacios compartidos, de modo que cuanto más tiempo pasemos en interiores mal ventilados, mayor será el riesgo de contagio.
Finalmente, para prevenir infecciones respiratorias durante los meses de frío, el doctor Antonio Ramos recomienda:
- Esquivar cambios térmicos abruptos.
- Proteger nariz y boca en frío intenso.
- Mantener una higiene rigurosa de manos con lavados frecuentes.
- Ventilar adecuadamente los recintos cerrados.
- Evitar el contacto con enfermos.
- Asegurar una hidratación óptima.
