Despedirse de Robe es un reto para sus fans, que siempre lo llevarán en el corazón.

Despedirse de Robe es un reto para sus fans, que siempre lo llevarán en el corazón.

Homenaje a Robe Iniesta en Plasencia

PLASENCIA (CÁCERES), 14/12/2025.- Uno de los momentos del homenaje a Robe Iniesta, quien falleció esta semana. EFE/Eduardo Palomo. Eduardo Palomo/Alberto Santacruz.

Plasencia, 14 dic (EFE).- A veces, por no hablar de muy pocas, surgen sinergias al fusionar espacios opuestos, como la sencillez y la complejidad, la pubertad y la vejez, la música y el silencio, la libertad y las barreras. Robe, el de Extremoduro, ha logrado esas sinergias este domingo, a pesar de que ya no está con nosotros.

Mucho mérito el de Robe, que se fue sin hacer ruido, pero cuyo vacío musical, cultural y poético ha sido llenado con miles de reflexiones, lágrimas y recuerdos por la inmensa mayoría de este país que, a veces, aunque en contadas ocasiones, es capaz de tocar la misma canción sin pedir carné ni tatuarse su edad.

En Plasencia, su ciudad natal, en el Palacio de Congresos, lugar donde se parieron muchas de sus obras, sobre el escenario reposaba un baúl de transporte de equipos de audio; sobre el baúl, una urna que contenía sus cenizas.

Ante sus cenizas, su familia y los miles de seguidores que hicieron cola, dedicando su tiempo a esperar su turno para entrar al edificio congresual. «Tengo que darle las gracias por tanto…», decía uno de ellos, un hombre que parecía estar entre los 40 y los 50 años.

Al lado de la urna, había una túnica amarilla, una funda de guitarra, su guitarra, dibujos, flores y un cuadro pintado a mano con cuatro figuras que miran el símbolo de ‘Mayéutica’: «una canción concebida como una sola obra que consta de cuatro movimientos», según reza el texto del libreto de este disco grabado en 2018.

La familia, que siempre ha optado por mantener su privacidad, ha querido compartir este domingo su legado y memoria con los miles de ‘hijos del rock and roll’ que se han acercado a Plasencia.

Homenaje

Al silencio de respeto lo ha acompañado varias veces la música, pues en el escenario estaban sus viejos y no tan viejos compañeros de trabajo y giras musicales. Solo música, solo acordes, ni una sola voz. Únicamente el poeta Manolo Chinato, autor de la ya eterna canción «Ama, ama, ama y ensancha el alma», recitó alguna poesía.

Así, entre el respetuoso silencio de quienes han llorado su partida y la música que dejó, entre la emoción de estar cerca de quien ya no está y la imposible voluntad de poder abrazar al «héroe que te mira desde la pared», tal como cantaba Barón Rojo, se desarrolló el adiós a Robe.

Mañana será otro día y diremos «hola, Robe» cada vez que suenen sus canciones o repasemos sus poesías. EFE

FUENTE

María Izquierdo

María Izquierdo

María Izquierdo, profesional junior en comunicación digital, crea y gestiona contenido para redes y medios online. Con formación en comunicación audiovisual y un máster en contenidos digitales, destaca en copywriting, narrativa visual y edición básica. Le interesa el storytelling y la conexión con audiencias jóvenes.

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