Curro Romero es ingresado en el hospital tras sufrir otra crisis respiratoria según EFE.
El diestro Curro Romero, figura emblemática de la tauromaquia, se encuentra ingresado en el Hospital Macarena de Sevilla debido a complicaciones de salud derivadas de una grave crisis respiratoria. Fuentes cercanas a su familia han confirmado que el matador, conocido como el «Faraón de Camas», de 91 años, contrajo recientemente la COVID-19, lo cual ha desencadenado un cuadro de neumonía que requiere su observación continua.
Según los informes, «ha pasado la noche tranquilo, evoluciona bien y está pendiente de ser trasladado a una habitación», lo que ha generado un clima optimista entre los allegados, a pesar de la delicada condición de salud del torero y su avanzada edad.
Estos problemas de salud se suman a una serie de hospitalizaciones anteriores. En mayo pasado, Curro Romero fue ingresado dos veces por problemas relacionados con una infección de orina y la crisis respiratoria. El año anterior, sufrió una fractura en la cabeza del fémur, una lesión que requirió intervención quirúrgica y que marcó un hito en su ya complicado historial médico, que también incluye un cáncer de laringe que superó hace cinco años.
Mito de la tauramaquia de Sevilla
Curro Romero, quien cumplió 91 años el 1 de diciembre, ha dejado una huella imborrable en la tauromaquia sevillana. Su última aparición pública fue a principios de mayo, en el pregón taurino organizado por el Real Círculo de Labradores, donde el periodista vasco Chapu Apaolaza tuvo el honor de pronunciar unas palabras en su homenaje.
Desde su debut público el 25 de julio de 1954 en la plaza de la Pañoleta, pasando por su presentación en la Maestranza en 1957 en sustitución de Juan García Mondeño, Curro Romero se ha consolidado como un ícono. El 18 de marzo de 1959 tomó la alternativa en Valencia de manos de Gregorio Sánchez y debutó como matador de toros en la Feria de Abril de Sevilla, evento al que asistió ininterrumpidamente hasta su retirada en el año 2000, donde realizó su última actuación en el ruedo de la Maestranza, exactamente un cuarto de siglo atrás, el 2 de mayo de ese año.
A lo largo de su trayectoria, Curro Romero ha conocido tanto fracasos como éxitos, elementos que han alimentado su leyenda en el mundo del toreo. Los años dorados de su carrera se situaron durante la década de 1960, una época que lo catapultó a la fama.
En la década de 1990, experimentó una notable resurrección profesional, convirtiéndose en una de las figuras más reconocibles en el ámbito social sevillano, en gran parte gracias a su matrimonio con Carmen Tello. Su legado continúa vivo en la memoria y el corazón de la afición.
