Agricultores anuncian protestas en España y alertan sobre peligros para vacuno, arroz y cítricos
Las organizaciones agrarias Asaja, COAG y UPA han puesto fecha a una nueva “semana caliente” en el campo español, del 26 al 30 de enero, con un objetivo muy concreto: elevar el coste político del acuerdo comercial entre la UE y Mercosur justo antes de su firma prevista el 17 de enero en Asunción. El punto de máxima presión llegará el 29 de enero, día en el que se esperan tractoradas y concentraciones generalizadas en todo el país, también en Madrid.
El mensaje de fondo es doble y busca conectar dos temores distintos en una sola pancarta. Por un lado, el sector denuncia “competencia desleal” por falta de reciprocidad, citando normas fitosanitarias, el uso de materias activas prohibidas en la UE, y exigencias ambientales y de bienestar animal. Por otro, advierte de un recorte de ayudas si la próxima PAC llega con menos presupuesto, algo que las organizaciones cifran en torno a 900 millones de euros anuales para España a partir de 2027.
El calendario anunciado no llega en frío. En paralelo, ya han reaparecido protestas en territorios concretos, como Castilla y León o la frontera de Irún, que funcionan como “termómetro” de lo que puede ocurrir a escala estatal cuando el 29 de enero se convierta en una cita sincronizada.
Choque de Relatos sobre el Acuerdo
En el choque de relatos, Bruselas y los defensores del pacto subrayan la dimensión estratégica y económica del acuerdo, destacando la apertura de mercado y el ahorro arancelario estimado en miles de millones de euros al año para exportadores europeos. En cambio, las organizaciones agrarias ponen el foco en el reparto asimétrico de costes y beneficios, argumentando que el impacto macro agregado sería modesto. Estas organizaciones citan estimaciones de la propia Comisión sobre un aumento de alrededor del 0,1% del PIB comunitario.
