Adiós a las baterías y al litio: hallan que solo se requiere oxígeno para almacenar energía
Las baterías industriales y el litio han sabido ofrecer una satisfacción notable en el almacenamiento energético. Sin embargo, la aparición de una nueva tecnología está sentando las bases para un futuro prometedor. Investigadores han descubierto que el oxígeno puede ser la clave para almacenar energía. Aunque este concepto puede parecer fantasioso o utópico, es una realidad. La transición hacia las energías renovables nos está impulsando a buscar nuevas alternativas de producción y almacenamiento energético, permitiendo que métodos anteriormente considerados imposibles estén ahora a la vista.
Oxígeno para almacenamiento de energía, el fin de las baterías industriales
Aunque inicialmente se pensaba que este nuevo enfoque lideraría el futuro de las baterías, la realidad ha demostrado ser diferente. Hoy en día, el mundo se fija en el planteamiento de unos investigadores estadounidenses.
Expertos del Southwest Research Institute (SwRI) y la empresa energética 8 Rivers han patentado un nuevo sistema capaz de almacenar oxígeno líquido para producir energía durante picos de alta demanda.
Este sistema logra aprovechar las fluctuaciones en la demanda energética para mejorar la eficiencia de las plantas de energía. De esta forma, han transformado la intermitencia, uno de los grandes retos de las energías limpias, en una oportunidad de mejora para las plantas de generación.
El sistema propuesto se basa en almacenar oxígeno líquido (LOX) mediante un ciclo térmico avanzado, lo que hace más rentable y limpia la generación eléctrica. La clave está en aprovechar las horas de baja demanda eléctrica para producir y almacenar oxígeno en su forma líquida.
Este oxígeno se obtiene al separarlo del aire mediante un procedimiento que convencionalmente consume hasta un 10 % de la energía generada por la planta. Sin embargo, al realizar esta tarea durante las horas valle, en las que la electricidad es más económica y existen excedentes renovables, se reduce significativamente el impacto energético y económico.
Cuando los precios y la demanda aumentan, el oxígeno se convierte en gas y se utiliza en un procedimiento de combustión controlada. De esta forma, se captura el CO2 al 100 % mediante el Ciclo Allam-Fetvedt, un ciclo que promete descarbonizar el uso del gas natural.
A pesar de que su adopción estaba limitándose por los costos de adquisición de oxígeno, esta nueva metodología permite suavizar dicho problema.
Energía limpia y rentable gracias al almacenamiento de oxígeno
Estudios técnicos-económicos realizados por SwRI confirman que esta solución mejora el rendimiento general de la planta, haciéndola más competitiva incluso en un mercado con precios volátiles. El planteamiento es sencillo de entender.
El objetivo es almacenar cuando la energía es económica y generar cuando es caro, una metodología completamente alineada con el comportamiento actual y futuro de las redes eléctricas, que dependen cada vez más de fuentes renovables.
Informes del National Renewable Energy Laboratory (NREL) y Princeton University coinciden en que el crecimiento de energía solar y eólica —actualmente representación del 10 al 15 % del mix de energía en muchas regiones— aumentará la volatilidad de los precios eléctricos.
Potencial de esta nueva forma de almacenamiento
Uno de los aspectos más innovadores de este sistema es cómo logran conectar estas piezas con los nuevos ciclos de producción limpia. SwRI ya planea aplicar esta tecnología en su planta piloto STEP (Supercritical Transformational Electric Power) ubicada en San Antonio, Texas.
Este centro es uno de los más avanzados en el mundo en producción con CO2 supercrítico, técnica que mejora la eficiencia térmica y reduce significativamente el uso del agua. Si el LOX y el Ciclo Allam-Fetvedt se implemetan de manera efectiva, el proyecto STEP podría convertirse en un referente internacional en producción descarbonizada, operando con rendimientos considerablemente superiores a los ciclos térmicos convencionales.
El sistema desarrollado por SwRI y 8 Rivers contempla aplicaciones prácticas como la integración de energías renovables sin comprometer la estabilidad de la red, ofreciendo una alternativa viable a las baterías en industrias que ya cuentan con infraestructuras para la separación de aire.
<pAsí las cosas, el papel de las baterías industriales y el litio podría comenzar a desvanecerse en el horizonte, dando paso al oxígeno como principal medio para el almacenamiento de energía. En un movimiento paralelo, Seat ha vinculado su planta de baterías con la línea de montaje de coches eléctricos en Martorell.
