Rufián pide aclarar su propuesta ante la negativa de Adelante y el Gobierno sigue en el mismo rumbo
MADRID 24 May. (EUROPA PRESS) – La posibilidad de que el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, sea candidato de un frente electoral en las próximas generales ha sacudido a los partidos políticos, que empiezan a tomar posiciones estratégicas.
En el ecosistema de los partidos a la izquierda del PSOE, la mayoría de formaciones han optado por pedir concreción. Otros, como Adelante Andalucía, rechazan directamente formar parte de un frente amplio, mientras que algunos, como IU, no ocultan ciertos recelos a su propuesta. Por su parte, Podemos ha mostrado su voluntad de colaborar con Rufián, aunque respetando sus tiempos y los de ERC.
Rufián ha revolucionado el tablero político al abrirse de manera clara a encabezar un frente amplio electoral si contribuye a la unidad de la izquierda, agregando que para volver a repetir como candidato de ERC tienen que darse una serie de condiciones sin concretar.
Desde hace tiempo viene demandando la necesidad de colaboración entre todas las izquierdas y ha proclamado, tras las elecciones andaluzas, que es el momento de que las fuerzas soberanistas lideren este bloque.
Los cuatro partidos presentes en el Gobierno por la cuota del socio minoritario –Sumar, IU, Comuns y Más Madrid– siguen armando su proyecto para revalidar su alianza electoral con un nuevo acto el 30 de mayo en Barcelona, aunque carecen de nueva marca electoral y, sobre todo, de un candidato, tras la renuncia de la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, a repetir en el cargo. Así, el paso de Rufián coincide con su vacío de liderazgo.
Se postula con una izquierda estatal débil
Fuentes de los diversos sectores de la izquierda admiten que Rufián es el dirigente con más tirón actualmente entre el electorado progresista, pero también aprecian indefinición en sus pronunciamientos. Por ello, hay una sensación de que tiene que concretar sus intenciones y explicar qué fórmula electoral defiende, aunque reconocen el momento de debilidad de la izquierda estatal tras las elecciones andaluzas y la necesidad de un revulsivo ante un PSOE que parece decidido a achicarles el espacio electoral.
IU y Comuns: ya no es tiempo de declaraciones
Los Comuns han solicitado a Rufián una reunión para aclarar sus planes y, sobre todo, esclarecer si este movimiento implica que está emancipado del PP, dado que hasta la fecha ERC ha rechazado su tesis y la opción de alianzas con la izquierda no independentista.
En la formación catalana combinan elogios a Rufián con ciertas reservas, pues quieren pasar de las declaraciones a evaluar contenido. La presidenta de los Comuns en el Parlament, Jéssica Albiach, instó a detallar si su maniobra implica una negociación interna con ERC o una voluntad real de confluir con otras formaciones.
Mientras, IU es la formación dentro de los partidos del socio minoritario del Ejecutivo que más ha evidenciado sus recelos respecto a la propuesta de Rufián. Su portavoz parlamentario, Enrique Santiago, ha advertido que su formación rechaza los «hiperliderazgos» y que respecto a la unidad de la izquierda ya ha pasado el tiempo de las «proclamas». En consecuencia, exhortaba a Rufián a sentarse con «papeles» y definir programa y futuros aliados antes de hablar de candidatos.
Por su parte, el líder de la formación, Antonio Maíllo, se opone a la tentación de caer en una izquierda «troceada y sin proyecto de país», dado que sin un proyecto de óptica federal se le dejaría al PSOE todo el carril libre para concentrar el voto progresista en las próximas elecciones generales.
Movimiento Sumar ha saludado su paso adelante y ha remarcado que es obligación de todas las formaciones conformar frentes amplios. En este sentido, defienden que su proyecto político postula la unidad entre formaciones estatales y plurinacionales, al estilo de la candidatura que forjaron en las pasadas elecciones. La actual coordinadora, Lara Hernández, ha urgido a acelerar el candidato y la marca para las siguientes elecciones.
Podemos, apuesta abierta por el tándem Rufián-Montero
En el caso de Podemos, la formación ha girado de criticar el plan de Rufián a alentar el tándem electoral con la exministra de Igualdad, Irene Montero, quien por su parte el dirigente del PP ve como un activo «imprescindible».
Los ‘morados’ han marcado distancia con la reedición de la alianza de los partidos de Sumar y creen que un equipo conformado por Montero y Rufián es la forma de revitalizar el espacio, conjugando una visión tanto estatal como plurinacional. En todo caso, llaman a respetar los tiempos de ERC y el propio Rufián en este momento.
A su vez, Más Madrid reconoce que Rufián es un activo electoral y da la bienvenida a cualquier esfuerzo para el crecimiento del espacio, pero al igual que el resto de partidos del socio minoritario, quieren concreción sobre sus planes.
Adelante rechaza confluir con Rufián
Por su parte, Adelante Andalucía ha cerrado la puerta a formar parte de un frente amplio encabezado por el portavoz de ERC para las elecciones generales. «Nosotros somos una fuerza andalucista y estamos totalmente ajenos a las discusiones y nombres de los salones de Madrid», expuso su líder, José Ignacio García. El plan de la formación es presentarse con su propia candidatura en las ocho provincias andaluzas para las próximas generales.
Bildu y BNG ya expusieron que se desmarcaban de una posible coalición con fuerzas estatales y se limitaban a colaboración política en el Congreso. Los republicanos han defendido que Rufián será su candidato porque ya son ellos mismos un frente amplio, dispuestos a hablar con otros partidos si se quieren sumar a la candidatura de ERC.
Mientras, Compromís se ha movido entre la prudencia y el respaldo al paso dado por Rufián. Por ejemplo, su portavoz en las Cortes Valencianas, Joan Baldoví, se ha desvinculado del debate sobre el liderazgo de la izquierda estatal al decir que no le corresponde a su formación decidir quién tiene que ser candidato.
Sin embargo, sí simpatiza con Rufián en su tesis de que la izquierda de arraigo territorial es la que ahora ilusiona y tiene buenos resultados en este ciclo electoral, proclamando que «Compromís hará una lista con Compromís».
De su lado, el diputado de la formación valenciana en el Congreso, Alberto Ibáñez, ensalzó el paso valiente de Rufián, al que considera un buen líder, y recetaba calma para que las direcciones de los partidos políticos asimilaran que se postula como posible candidato.
Més per Mallorca mantiene buenas relaciones tanto con los partidos de Sumar, con los que concurrió en las elecciones del 23J, como con las formaciones soberanistas, al integrarse en su candidatura en las pasadas elecciones europeas. De esta forma, su condición para futuras alianzas es el respeto a la confederalidad y el reconocimiento de su posición de referencia en el archipiélago.
